Para mantener el instrumento en movimiento, continuar creciendo actoralmente trabajando distintas técnicas, herramientas y perspectivas, y no perder la energía que me dejó la función de diciembre me sumé a otro seminario intensivo de actuación con Claudio Pérsico, Director general de Artemisa Producciones Artísticas, mi antiguo Director y dramaturgo de Perras, la adolescencia Feroz, y profesor del Seminario de Construcción de Personajes que realicé hace unos años atrás. Esta vez, profundizando en actuación frente a cámara y el método, desde la serie: Vis a Vis.
En nuestra primera jornada, aprovechando el no conocernos entre los no más de 15 participantes, Claudio nos guió a través de un ejercicio con los ojos vendados, a fin de transitar las sensaciones de la vivencia del primer día en la cárcel. La consigna fue caminar encerrados en la sala en la oscuridad, escuchando ruidos y golpes fuertes, y los gritos, suspiros y respiración agitada de las otras, esto se transmitió en miedo, soledad y esa ansiedad de la libertad y de todo "lo que perdimos".
Previo a este ejercicio, hubo una votación sobre quién era “la novata” de la cárcel, a simple vista y prejuicio acorde a su expresión, vestimenta, estilo, con el aviso de que algo iba a suceder con ella durante esa primera noche. Podía ser cualquiera de nosotras, y la incertidumbre de que algo va a pasar es aún peor del hecho de que pase. La expectativa e imaginación nos superó y nos puso frenéticas. Una vez finalizada “la primera noche”, nos quitamos las vendas y las caras con lágrimas en los ojos, agitadas, despeinadas, lo decían todo. Pero por más intenso que era, quería seguir en ese estado; era liberador, catártico.
Si alguien ingresara en medio de la clase, es más probable que nos confunda con un rito satánico, una ceremonia pagana o un loquero.
Cada jornada es más intensa, trabajando los sentidos a través del método para afectar la máscara y el cuerpo; generando adrenalina, incertidumbre, ansiedad y un clima denso. Una energía intensa que al salir se renueva y regenera. Este entrenamiento permite que al afectarse la máscara se transforme de forma real y no actuada. Lo cual permite recrear una escena desde la emoción que vive el personaje, acompañando la construcción de los personajes, desde su tonalidad, sentimientos, su historia, entender sus razones y objetivos, su punto de fuga, su personalidad e imagen (cuidando cada detalle, su vestuario/pelo/forma de sentarse/forma de caminar y moverse).
“El método surge de la Escuela del maestro de arte dramático estadounidense Lee Strasberg, a su vez influenciado por un proceso conocido como The System (El sistema), del ruso Stanislavski”. “La premisa de El método es simple: el actor debe realizar una serie de ejercicios para buscar en su interior y ponerse en contacto con sus emociones más intensas. Esto le permite usarlas en su interpretación, haciéndola más real. el proceso es intenso”. El método trata fundamentalmente del trabajo del actor con sí mismo en miras a un papel.
Por ejemplo, para afectar el instrumento y trabajar el dolor, desesperación o sufrimiento de un personaje, el actor puede acostarse en el piso entre 2 sillas, sujetando una con las manos y en la otra los pies. Cerrar los ojos y la boca, y sin soltarse tratar de salir (encierro) y de gritar, haciendo fuerza con los labios pero sin abrir la boca.
“La acción es pensada como resultado y no como causa y debe ser constantemente vigilada por los sentidos y la concentración”. La intención es sentir lo que siente el personaje, con la cautela de no cruzar la raya. Realizar los ejercicios que nos resulten funcionales con el equilibrio que requiere determinado personaje y escena.
Nuestro director y profesor del seminario, Claudio Pérsico, entre su extensa formación y experiencia, fue influenciado por el método Strasberg, a través de un Curso dictado por John Strasberg, hijo del mismísimo Lee Strasberg. Nos insiste en que el texto en cámara no es la prioridad, la prioridad es la emoción que nos domina y lleva a las acciones, el texto sale de ahí. Una mirada, un mínimo gesto es todo y habla por sí mismo.
Nuestro director y profesor del seminario, Claudio Pérsico, entre su extensa formación y experiencia, fue influenciado por el método Strasberg, a través de un Curso dictado por John Strasberg, hijo del mismísimo Lee Strasberg. Nos insiste en que el texto en cámara no es la prioridad, la prioridad es la emoción que nos domina y lleva a las acciones, el texto sale de ahí. Una mirada, un mínimo gesto es todo y habla por sí mismo.


