17/5/25

Confesión de una mamá poco ortodoxa..

Hace unos días fuimos con un grupo de mamás del colegio de mi hija a ver un stand up para mamis..y una frase que me quedó resonando, "tener hijos es la pérdida de libertad más grande, pero el amor más incondicional"..

Desde chica mis tres pasiones son actuar, escribir y recorrer historias (viajar).. me hacen sentir feliz y realizada, y a la vez en todas me pierdo y me encuentro nuevamente. Así me describí en este blog..y la verdad es que hace 4 años prácticamente ya no hago ninguna, algunos viajes cortos quizás, algunas notas de instagram, y unas cuantas actuaciones dentro de casa..

Hace 4 años embarqué el proyecto y desafío más grande de mi vida, un deseo que siempre tuve y llego la hora tan esperada, el de ser mamá. Transitando los primeros meses en la privacidad de la pareja, compartiendo la hermosa noticia con la familia al reencontrarnos luego de meses de aislamiento. Viviendo el embarazo en pandemia, con sus pros y sus contras. Acudiendo a todas las ecografías, chequeeos, análisis sola porque no podíamos ir acompañados, y haciendo cursos pre parto online. Disfrutando y aprovechando los primeros meses de mi pequeña ambos en casa gracias al full home office de la época. 

Y tuve la pequeña más dulce, loca, inquieta, vivaracha y divertida que podría haber imaginado. Y resaltando en particular lo inquieta y loca, no la cambiaría por nada. Alguna de sus actitudes, o la forma en que las manejé, podría ser.

¿Por qué deje de actuar o escribir?..no es culpa de mi hija por supuesto, es mía. De como encaré mi maternidad, para bien o para mal. Ella es mi prioridad principal siempre, de eso no me arrepiento ni disculpo. Pero en la dinámica familiar, la vorágine del día, no teniendo la familia a mano en la ciudad, y en parte nuestros miedos, estilo, algo de paranoia y culpa tal vez, y no dejarla al cuidado de otros (más allá del jardín), me restringí mi propio tiempo y entré en mi propio círculo vicioso, donde una "pausa" post pandemia y primera etapa con una bebe se postergó más de lo planeado. Y ahora, después de esa extensa pausa, llegué a un punto que necesito re conectarme con esa parte de mí, con mis pasiones, encontrar mi tiempo, mi espacio, mi lugar. Porque mi cabeza y mi cuerpo lo piden a gritos.  Y me pareció una buena idea empezar aunque sea de la forma más sencilla, poniendo lo que siento en palabras, bajarlo a tierra antes de poder ejecutarlo..

A veces me siento desconectada de todo y de todos...estoy en un mismo lugar, hablando el mismo idioma, pero mi cabeza está en otro lado, mi mente vuela, se esfuerza por seguir el hilo, por participar pero no siempre lo logra. Me encuentro analizando mis gestos y reacciones para que nadie descubra que probablemente estoy en Narnia. Me pasa con amigos, y con otras madres también. A veces me cuesta disfrutar una juntada, y otras me río tanto que no puedo creer lo bien que la estoy pasando, hasta me olvido que soy mamá. Lo escribo y se que suena horrible, y seguro si alguien me lee me estará juzgando. Pero lo digo en una forma inocente, en el sentido que estoy ahí siendo yo, y nada más, disfrutando el momento sin interrupciones ni estar pendiente de nadie más, y por un rato es TAN necesario. Estoy segura que otras madres saben perfecto de lo hablo, de todos modos, tampoco busco aceptación ni escribo en representación de ninguna tribu, como siempre, escribo por y para mí.

Por momentos siento dos seres que habitan en mi, y me resulta difícil asociarlos, lograr que convivan, entender que soy la misma y de alguna forma exteriorizarlo, hacerlo notar, vivirlo.

Por un lado soy mamá, 24/7, presencia y dedicación full, siempre tengo tiempo para ella; jardín, plaza, tarde con amiguitos, actividades del colegio para la familia, armo planes y paseos para ella, tareas del jardín, bailo, canto, juego a las muñecas, princesas, a los monstruos, piratas, leo cuentos, invento, cuento historias, escucho historias, salto, me escondo, se esconde, repetimos cada juego una y otra vez al infinito punto rojo. A veces lo hago con toda la energía y me divierto también, y otras veces me canso, o ya vengo cansada. Disfruto poder estar, acompañarla, y en especial verla disfrutar, crecer y vincularse con los demás, ver el mundo a través de sus ojos y recargarme con sus risas. Por momentos me siento la "madre del milenio", lejos de serlo obvio, y jamás daría consejos de crianza. Re conociendo mis errores, mis fallas, cuando me enojo o me exaspero por demás, o cuando la consiento en exceso, pero siempre estoy. Y sigo aprendiendo con ella y en este mundo moderno que nos toca ser padres deconstruidos, acudiendo a una crianza respetuosa, hasta que brindar opciones no resulta suficiente, no entienden de razones, y se nos acaban las ideas creativas. Y caemos en viejos patrones; extorción, gritos, amenazas, que debo admitir a veces resultan más eficientes. 

Al final del día, me encuentro negociando con una pequeña terrorista. Y termino agotada y muchas veces de mal humor. Pero se que es parte de criar un ser que está aprendiendo sobre sí mismo, aprendiendo a manejar sus emociones, a entenderlas, a saber de que tratan a la vez que descubre el mundo que la rodea, un ser del que tenemos completa responsabilidad y obligación. Esa personita que saca LO MEJOR y LO PEOR de mí. Y que no tiene mi corazón en sus manos, es una extensión del mío. Y para mi, ser su mamá es el laburo más lindo y gratificante, pero por supuesto no es fácil, menos si sacrificamos parte de quién somos. Si bien por supuesto descubrimos otra faceta nuestra también, desarrollando y poniendo a prueba nuevas habilidades y cualidades.

Por un lado, soy mi versión más dulce, nunca antes vista, ni les digo la paciencia (algo por lo que nunca me caractericé), y a la vez me vuelvo vulnerable, siento miedos que nunca antes había experimentado. Me volví más cautelosa, analizo cada situación, los espacios, los riesgos, no tomo riesgos innecesarios (antes era todo lo contrario). Hoy, la vida de la persona que más amo depende de mí. Y a la vez, soy más cuidadosa conmigo misma, justamente por la misma razón. Y pensar que hace años atrás andaba de mochilera con mi mejor amiga haciendo dedo confiando en cualquier extraño que nos lleven al pueblo siguiente, acampando en todos lados, incluso a la intemperie del salar más grande del mundo. Y por un lado extraño esa sensación de libertad absoluta, de ser impulsiva, de aventura, (que por suerte en esa época, siempre nos salió bien), y por otro, ahora como mamá repensando esas acciones y decisiones que tomé. Te replanteas todo. Por supuesto, no me arrepiento de nada, solo espero mi hija no haga lo mismo..

Por otro lado, soy "mi yo original", más jodona, relajada, extrovertida, espontanea, amiguera, mandada, mi yo actriz, mi yo viajera, mi yo escritora. La que estaba prácticamente todo el día de buen humor y divertida, que solo gritaba a algún extraño que alteraba la paz o reglas lógicas de convivencia.. Y esta gran parte de mí, ahora es como un demonio encerrado que por momentos dejo salir a jugar. Se mantiene latente, expectante, y a la vez un poco resentido de que no le dedique su tiempo, no lo deje salir más a menudo, no lo alimente. Siento que descuidé mi mente, mi tiempo personal, mi yo más mío. Y quiero recuperarlo. 

Quiero encontrar el balance justo, siendo la mejor mamá que pueda ser, seguir aprendiendo, compartiendo juntas, y a la vez sentirme YO MISMA, haciendo lo que me gusta, disfrutando mis momentos sin tanta culpa, tanta planificación, ni corridas. 

10/11/20

Grandes mujeres de la historia..

Este año fue un año distinto a todo para todos, donde debimos aislarnos de nuestras familias y amigos durante MUCHO tiempo, enfrentarnos a nosotros mismos 24x7, algunos enjaulados en su soledad otros en convivencia. Fue un desafío y una oportunidad, en todos los sentidos y aspectos de nuestras vidas. Debimos abandonar, postergar o re inventar planes y actividades..

En cuanto al arte, fue un año duro y triste, sin poder actuar sobre las tablas, ni en ficciones; productoras que cerraron, teatros vacíos al borde de la bancarrota y por supuesto, como en otros tantos rubros mucha gente sin trabajo, sin oportunidades, sufriendo y rebuscando una salida.

Tuve la suerte de tener trabajo y poder hacerlo desde casa, en este contexto ya me hace una gran afortunada. Pero, a principio de año había comenzado con los ensayos de "Casa de Brujas" la obra, la cuál iniciaba un nuevo ciclo en mayo, y me habían convocado a sumarme al elenco. Estaba FELIZ de dicho honor, y formar parte de una obra que me encantó, con un elenco de tremendas actrices, y bajo la Dirección de mi querido Claudio Pérsico. Lamentablemente debimos suspender los ensayos, a principio de la cuarentena intentamos continuar de forma virtual; repasando letra y manteniendo el vínculo, el formato y la dinámica de una obra teatral no eran compatibles para mucho más. La pandemia llevó a estirar el aislamiento, comenzó la incertidumbre general, pateando y especulando fechas. Hasta que fue inevitable aceptar como todos que este año no iba a suceder. No pude estrenar..

Sin embargo, charlando con el Director, ante la ansiedad e interés de no dejarnos estar, de no perder la energía grupal, ni el año. Decidimos tomando como disparador la obra original y algunos de sus personajes, armar un nuevo proyecto que se adaptara a la cámara. De ahí nacieron los monólogos de "Grandes Mujeres de la historia". Cada una preparó su monólogo, su vestuario y puesta en escena, por supuesto bajo la guía del director e intercambiando ideas con nuestras compañeras de elenco. Para finalmente presentarlo vía Streaming. Una linda forma de cerrar este año tan extraño.

La primera función tendrá lugar el día: sábado 21 de noviembre a las 21hs.

Las ENTRADAS están solo a $200 y pueden comprarse en: www.vivoteatro.com 

Los esperamos!!

Dirección: Claudio Persico
Presentador: Rodrigo Mauregui
ELENCO: Barbara Bloomb, Mariana Ottonello, Viviana Jevscek, Cecilia Barriento, Soledad Flores, Camila Perez de Francia, Fedra Duarte y Leticia Ferrer.

23/7/20

El eterno recuerdo..

La mayoría de mis sueños (mientras duermo) ocurren en las casas de mis abuelas..no se por qué..quizás porque las extraño y pasé la mitad de mi infancia ahí. Suelo mezclar el presente y el pasado, revivirlas en sus mejores momentos, y a la vez darme cuenta que eso hoy no es posible, todo en el mismo sueño. Otras veces ni siquiera están ahí, estoy yo espacialmente, pero con otras personas en otras circunstancias. 

Sí, hablo mucho de ellas, en general amo hablar de mis seres queridos que ya no están, para recordarlos, para reivindicarlos y revivirlos por un instante en ese recuerdo infinito. Tal vez porque cuando tenía 12 años y falleció mi abuelo nos tomó de sorpresa (aunque sabíamos que se iba), pero era muy temprano y doloroso, y por unos cuantos años no me animé a siquiera nombrarlo. Ahora no es mucho lo que recuerdo de él, una vez dije; son como fragmentos de momentos pero sin sonido, apenas puedo recordar su voz. Por eso creo importante dedicarles y rememorar anécdotas que compartimos, de esas que nos hacen reír y mientras las contamos volvemos a estar ahí. Vuelvo a ser esa nena de la abuela, a sentir el aroma de sus delicias, esos mates lavados pero con sabor a ternura y picardía resultado de largas charlas llenas de complicidad. 

Cuando ya no están nos damos cuenta el doble de lo importante que eran en nuestras vidas, y lo afortunados que son quienes aún los tienen a su lado. A veces nos encontramos molestos, indignados por como otros por ejemplo toman a sus abuelos por sentado, que nunca los llaman, no los ven, no comparten esos mates que quizás un día sean los últimos, y nuestras ganas de revivir esos últimos mates, esa última charla, esa última sonrisa..y lo fuerte que es cuando sabes que ESA es la última, pero también cuando crees que todavía quedan varias más..

22/7/20

Criada en el Conurbano..como la INSEGURIDAD..

Nací en Florencio Varela, me crié prácticamente en Quilmes, mi vida estuvo siempre entre estas dos ciudades. Desde chiquita nunca fueron ciudades particularmente SEGURAS, siempre había que ir con cuidado, estar alertas. Incluso no estando en los barrios más humildes ni alejados, si escuchábamos cuetes cerca, la pregunta era; "¿son tiros o fuegos artificiales?", y alguna que otra vez fueron efectivamente tiros. Ya teníamos protocolo, apagar la luz, todos lejos de la ventana y al suelo.  No era la constante, ahora en retrospectiva suena aún más fuerte, pero tuve una infancia super feliz y divertida, sí con cautela y ciertas restricciones. Entrar a casa de noche también siempre una situación de guerra; -rápido, portón, cierren- . Muchas calles por donde mejor no transitar, de chica no podía dar la vuelta en bici sola por el barrio, porque podía volver sin bici, ni zapatillas. Pero dentro de todo los chorros "tenían códigos", así decíamos.. 

Con el tiempo, las crisis, las malas gestiones, la pobreza, la dejadez humana, la brutalidad, las cárceles hacinadas y sin recursos, sean cuales sean las razones, esto fue empeorando. Cada vez más inseguridad. En el conurbano sur, si tuviste la suerte de que no entraran a tu casa o a tu negocio, y nunca te apuntaran con un arma, mínimo tenes 3 familiares, amigos o vecinos que lo sufrieron. No estoy exagerando, lamentablemente es real, me baso en la experiencia. Y cada vez más impune, más violento, sin horarios, en lugares céntricos, en casas de cualquier barrio, y matándote por dos pesos con cincuenta. Peor, hay quienes vivieron más de un asalto en su propia casa, o local, y la ayuda llega siempre tarde. En los últimos años vi cada vez más rejas, más alarmas, hasta cercos eléctricos..

La gente no se volvió loca de un día para el otro, son años tras años donde la situación empeoró, generando más miedo, más enojo, más indignación. Y cuando te entran por tercera vez a tu casa,  cinco tipos juntos, donde vivís con tu familia, y te hacen sentir indefenso, amenazado, te lastiman, te torturan física y psicológicamente; y por un instante sentís que podes perderlo todo, desde lo que construiste con el trabajo de toda tu vida, hasta lo más importante: tus seres queridos. No sé cómo debemos responder ante una situación como esa, tengo la puta suerte de ser de las que no lo vivieron en carne propia y me es imposible siquiera imaginar cómo actuaría, aunque lo pensé muchas veces; quizás me paralizo o muero de un infarto en ese momento (siempre me dio pánico que me pasara esto), o logro escapar y pedir ayuda, o me salta la chaveta, tengo la oportunidad y hago algo al respecto..no se cómo o hasta donde "esté bien", digo que es difícil calificar a quién está frente a una situación de mierda como esa y reacciona como puede, probablemente enajenado en su propia indignación, pánico e ira sobre lo que acaba de vivir.. 

La gente esta CANSADA, ASUSTADA y MUY ENOJADA y sí, es una receta explosiva, si no queremos que se repitan episodios como estos es hora de que a quienes correspondan se ocupen de la inseguridad actual en serio.

Lo que está pasando en Quilmes en este momento es tremendo, en los barrios, las casas y en pleno centro. Locales destruidos; la peluquería a la que fui mil veces, el local de tatuajes donde me hice mi piercing a los 19. Pequeños comerciantes de toda la vida y nuevos emprendedores atravesados por un buraco en el techo. Cafés y bares a los que todos fuimos, que rodean una de las plazas más típicas y concurridas. Y sobretodo el miedo por nuestras familias. La cuarentena se convirtió en la oportunidad de los chorros de destruir lo que queda de una hermosa ciudad, con historia, con espacios icónicos y de encuentro, con gente que amo, gente laburadora, y lamentablemente con mucha gente de mierda también. 

23/3/20

< CUARENTENA >

Nos quedamos en casa, nos aislamos, nos distanciamos físicamente, y a la vez nos acercamos más a nosotros mismos para pronto reencontrarnos todos; más fuertes, más sanos, más sabios tal vez y más unidos.

La idea de encerrarnos con nosotros mismos puede dar mucha ansiedad e incluso miedo, justamente porque no estamos acostumbrados a compartir tanto tiempo con nuestros silencios, nuestros pensamientos y nuestros demonios. Es a la vez una oportunidad y un desafío. 

A diferencia de la vida misma ahora nos sobra el tiempo. Pero así somos, contradictorios y quejosos, vivimos estresados porque no tenemos tiempo suficiente para relajarnos, para meditar, para leer, para ejercitar, para dibujar, para cantar, para charlar con nuestras parejas, familia o amigos. Y si nos queda tiempo, solemos estar agotados. Pero ahora estamos cansados de que nos sobre..

Yo soy fanática del aire libre e hiperquinética por naturaleza, detesto estar encerrada un día soleado de fin de semana, nunca me quedo en casa. Pero en vez de alterarme y sufrir la cuarentena, decidí tomarla a mi favor, para hacer de este MUCHO tiempo algo positivo y entretenido. Y jugar, bailar, ejercitar, divertirme haciendo videos tontos, cocinar más, estudiar letra, leer más obras, y conectarme más conmigo misma y con quién comparto día a día esta cuarentena. 

Si vivís en pareja también se trata de una oportunidad y un desafío. El desafío de sobrevivir 24hs por 31 sin mandarse a la mierda. Y a la vez la oportunidad de compartir más tiempo y menos cansados sin tanto viaje e idas y vueltas, de ver juntos los capítulos pendientes de nuestra serie, de simplemente charlar y tomar algunas copitas de más, de dormir la siesta y de no dormirla también..  

Fuera de joda, aunque escuchando a todos los médicos del mundo, noticieros y políticos nos cueste tomar dimensión de lo que está pasando, es necesario que entendamos que es real, que hay países de primer mundo que se están desmoronando, y si esto avanza acá estamos todos muertos. Con toda la capacidad y voluntad de nuestro médicos que es un MONTON, tenemos que entender que nuestro sistema de salud no da a basto. 

No seamos PELOTUDOS. Si salimos nos ponemos en riesgo a TODOS, a nuestras familias, amigos, vecinos, parejas y a nosotros mismos, porque incluso no perteneciendo al grupo de riesgo, si nos contagiamos y la cosa se complica, nos llevan, nos aíslan. De necesitar respirador,  no hay respiradores suficientes.  Y si morimos nuestro cuerpo lo creman y nadie vuelve a verlo. 

Hace caso y disfruta tu tiempo en casa, ¡disfruta y agradece que tenes casa y sobre todo TIEMPO!. 
#QuedateEnCasa #Yomequedoencasa #SomosResponsables 

17/2/20

¿Cómo estar en el estado de NO ESTAR?..

Me gusta escribir casi tanto como actuar, y parte de mi forma de internalizar el aprendizaje es fusionar ambos e intentar transmitirlo aunque sea de forma aproximada con palabras; aunque resulta imposible describir las sensaciones del Método Strasberg, o cualquier forma de actuación, no queda otra que transitarlo. Y a mi me encanta transitarlo y seguir experimentando distintas personalidades, por eso me sumé a otro seminario intensivo de Artemisa Producciones. Esta vez me propuse encontrar un personaje totalmente distinto, un material que nunca haya trabajado, pero que además de ser ajeno me presentara un problema como actriz, que me incomodara. 
Para esto primero pensé en alguna problemática en particular, luego de explorar varias cuestiones, intercambiando ideas y sugerencias del director me decidí por trabajar el “autismo”. Y partiendo de ahí recién definir qué personaje puntual. Finalmente elegí una escena de la película Rain Man, y otra de la serie Atypical; a fin de interpretar dos personajes muy distintos ya desde su historia, sus relaciones, su edad e incluso el tipo de autismo que padecen.
Para llevar a cabo estos personajes es necesario tratar de entender su psicología, analizar y detenerse en sus movimientos, sus reacciones, para lo cual comencé a indagar e investigar sobre el autismo. Leí sobre distintos niveles y síntomas, entendiendo que se trata de una alteración del desarrollo de carácter neuro-evolutivo que afecta los procesos de conocimiento y las competencias, especialmente las capacidades de comunicarse socialmente. También ví videos y testimonios de padres de autistas y psicólogos, para entender en sí las posibles causas, sensaciones, experiencias, y como es el mundo que lo rodea, qué efectos tiene en el autista, y él hacia su entorno.
Me quedé con las palabras de una madre cuando se dio cuenta que su hijo estaba “ausente” y describió al autismo como el “estado del NO ESTAR”. Esto me llevó a pensar en una fuerte soledad interna, el estar rodeado de gente, de imágenes y ruidos, pero que no significan nada, que no entendemos. Me generó tristeza, un poco de miedo, y a la vez mayor incertidumbre como actriz, de cómo podría alcanzar y representar ese vacío interno en la mirada, en la voz. 
Al compartir mi idea con mis compañeros de seminario, una de las actrices que es además psicóloga me recomendó leer sobre la "Teoría de la Mente", la cual explica la habilidad de interpretar al otro, comprender que es distinto, que tiene otros gustos, otra perspectiva, otra información. Siendo esto una de las principales falencias del autismo: la incapacidad de “pensar al otro”. Desde la dificultad de expresar y entender sus propias emociones y comportamientos, y por ende el de los demás. 

En el caso de Rain Man, Raymond tiene un autismo más severo, evade todo tipo de contacto visual y no tiene capacidad de crear vínculos emocionales con nadie. Entre sus peculiaridades se destaca su manía por mirar el reloj, siempre pendiente de sus costumbres horarias, y su TOC de acomodar cosas en línea (por ejemplo los aderezos en la cafetería), una obsesión del orden donde encuentra cierta estabilidad. Mientras Sam, el protagonista de Atypical, es un adolescente con un autismo moderado, le afecta a su comunicación social cotidiana y a sus intereses, de carácter restringido y repetitivo. Pero tiene altas funcionalidades: un lenguaje más fluido, contacto visual, y si bien no las comprende y debe aprender ciertas conductas que para cualquier otra persona resultan naturales, con terapia logra desarrollar ciertos vínculos emocionales y superar sus propios retos. 
Por otro lado, se me ocurrió preguntarme: ¿Qué sueña una persona autista?. Obviamente no encontré una respuesta, pero me imaginé soñando: recuerdos como imágenes gigantes repetitivas en cámara lenta. Dado que la repetición es en general un constante en la vida del autista, relacionado con la necesidad de generar hábitos que lo hacen sentir más seguro. Mientras toda ruptura a su rutina lo altera. Y a su vez la enormidad de las imágenes como contraste de lo pequeño e indefenso de sí mismo en un mundo enorme e incomprensible. 

En el seminario indagamos sobre la previa para afectar al instrumento antes de filmar la escena. Comencé concentrando la mirada en un punto perdido pero fijo, intentando imaginar ese estado de ausencia, y realizando movimientos para adelante y para atrás. Para llegar a una energía que pudiera acercarse a la de un autista, el director me fue guiando con ejercicios posibles; la primer indicación fue cerrar la boca e intentar pedir ayuda sin poder hablar. Una vez alcancé la desesperación, me sugirió repetir constante y eufórica alguna frase del personaje. Empecé a decir: “QUIERO PANQUEQUES" sin parar, en esa reiteración y desespero lo sentía como un deseo absoluto, hasta que alcancé un estado aproximado a un ataque. Y desde ahí, fui bajando la intensidad hasta encontrar un estado natural desde donde salieran las palabras, la voz del personaje.

En la clase siguiente lo construimos desde la tensión en el cuerpo, apretando fuerte mis puños entre sí y brazos al cuerpo. Así el director me pidió realizar una supuesta caminata del personaje al subte, acompañado de su acelere por llegar a tiempo, su mirada y su "interacción" con los otros pasajeros.
Por supuesto, habría que ser Dustin Hoffman para alcanzar ESE nivel de actuación y detalle. Pero justamente este tipo de seminarios es ideal para arriesgarnos, jugar, equivocarnos, porque no se trata de un casting, donde es más probable quedar en un papel que nos resulte cómodo, familiar; si no en continuar desafiándonos para aprender algo nuevo de nuestro propio instrumento.

14/2/20

¿Alguién sabe qué es el amor?..

Cuando era soltera, y sobre todo de chica, le daba muchísima bola a San Valentín, justamente porque no tenía con quién compartirlo o estaba pensando en quién me gustaría y no podía. Y ahora prácticamente me olvido que existe, quizás en gran parte porque una de mis amigas cumple en la misma fecha y festejamos su día. Pero también con el tiempo dejé darle entidad a ciertas cosas (a ciertas, no a todas). Dejé de contar en números, fechas, y comencé a contar en momentos, risas y aventuras compartidas. 

Después de varios años lo importante pasa por otro lado y probablemente hay muchas más razones para festejar y brindar cuando lo sentimos, y si San Valentín toca un día de semana y estamos cansados, simplemente poder tirarnos a dormir sin reprocharnos nada. El tiempo y la confianza a veces puede sentirse rutinario, pero a la vez le quita presión a este tipo de llamemosle condicionamientos o tradiciones sociales, y da lugar a encontrar otras formas de seguirse divirtiendo y sorprendiendo, nuestras propias formas y momentos.

A veces es cuestión de aprovechar a reflexionar, a celebrarse y sentirse a uno mismo y sus circunstancias. Yo por ejemplo hoy elegí destacar a mis viejos, porque llevan 37 años de casados, y son realmente la pareja más aventurera, linda y fuerte que conozco. Probablemente por eso creo en el amor incluso cuando como a todos alguna vez fui dejada, lastimada, desilusionada o incomprendida. Pero aprendí mucho de ellos; la constancia, la honestidad, a ser compañero, a vivir los logros, alegrías y dolores del otro como propios, a dar lo mejor de uno y no perder nuestra individualidad, para apoyar e incentivar al otro a dar lo mejor de sí y así crecer juntos. Especialmente me inculcaron a ser yo misma, por lo cual hay mucho en lo que me parezco a ellos e intento replicar, y también formas y opiniones que tal vez no compartamos para nada. RESPETO, eso me inculcaron por encima de todo, respeto por el otro y en especial por mi misma. 

Y en este día de los enamorados esto sentí, ganas de reconocer y agradecer a dos personas que amo, y se aman, a mi familia, porque probablemente todo lo que hoy tengo y gran parte de quién soy es gracias a ellos. Esto no significa "a imagen y semejanza", al contrario significa poder ser quién soy, con virtudes y defectos heredados, y los propios que fui incorporando en mi camino. Y para mi esto es amor. 

27/1/20

Afectarse sin quedar afectado..

Este verano decidí profundizar sobre el Método Strasberg, técnica de la cuál surgieron y trabajan grandes figuras del cine internacional. Para intentar entender e incorporar cada vez un poco más del mismo así como también crear y obtener nuevo material audiovisual. 
Para lo cual participé de un seminario super intensivo de Artemisa Producciones, nuevamente de la mano del Director Claudio Pérsico. Con una duración de solo 4 jornadas intensivas para la construcción de personaje sobre escenas y monólogos de “Mujeres Asesinas”, culminando en su rodaje. 
Una de las escenas que más me atrajo al leer los guiones, fue la de Sonia y Camila; Sonia una psicópata que confunde a la secretaria de su marido con su amante, la secuestra y maltrata hasta matar. Ambos personajes eran interesantes para trabajar con sus distintas matices.
En general me suelen resultar más “fáciles” o cercanos, personajes fuertes, cínicos, los que tiene el control de la situación, los que atacan; puede que tenga que ver con mi carácter, mi gestualidad o con que me cuesta más mostrarme vulnerable, débil o quebrada en público.
Por eso, para desafiar a mi actriz, elegí construir a Camila. Abordando este personaje en estado de sumisión, para trabajar sobre el miedo, el dolor, la desesperación y angustia. Y poner mi instrumento en juego, incluso si significa encontrarme con mis propios límites o falencias, también es parte del aprendizaje.
Para entrar en personaje, el cual arranca la escena atada a una silla, el director me guió durante la entrada en calor; debía tratar de liberarme con fuerza y gritar por ayuda sin poder hablar (tenía la boca tapada con un pañuelo), sintiendo así en carne propia la incomodidad de estar atada, amordazada. Al encender la cámara esa desesperación ya estaba en el cuerpo, la sensación era real y eso hace que una escena esté viva. 

El método Strasberg va por el TODO, a diferencia de su antecesor  Stanislavski, rompe la cuarta pared e incorpora los estímulos; es decir lo que sucede y rodea al actor, lo sensorial. Sonidos, aromas, personas, luces, temperaturas, aunque no sean realmente parte de la escena, lo toma re-significándolos a su favor. Se trabajan los personajes sobre la base de su constitución física y sobre los aspectos psicológicos.
Para el monólogo “El Quirófano”, donde interpreté a una Cirujana de guardia, que cuenta cómo asesinó a un paciente cuando descubrió que se trataba del violador de su hija de 5 años, al cual minutos antes había dejado todas sus fuerzas para lograr reanimarlo. El personaje transita distintos estadíos y emociones durante su relato, no requiere acción alguna, es su “máscara”, es decir la emocionalidad en su rostro la que debe transmitir.  
Para que las acciones y emociones sean auténticas; es necesario preguntarme, encontrar, registrar: qué me motiva a mí? que me hace sentir así?..vivencias, imágenes, memoria sensorial que me lleven al estado o emoción que requiere el personaje. Algo que me motiva o emociona pero sin cruzar demasiado la puerta de las experiencias o traumas personales.
Una canción puede resultar un estímulo poderoso, una foto de una nena en una revista que me cause ternura y la cara de un tipo violento que salió en las noticias, sin poner en lugar de esa nena a un familiar o buscar una situación real, la hayamos vivido o no. Pero es necesario siempre poner cara a los personajes tácitos (esos que no están en escena). La idea es afectarse sin quedar afectado.

21/1/20

Todos los caminos conducen a Europa..

No hay una forma correcta de recorrer Europa, no hay caminos predeterminados, ni destinos fijos, cada cual elige a dónde ir, qué ver y arma su propia aventura. Siempre depende del tiempo, lo que uno vive, cómo y con quién. Esta es MI versión de MI viaje y nada más..

De hecho para mi la mejor forma de viajar es equivocarse, preguntar, perderme y encontrarme. Tener un listado de lugares que sí o sí queremos conocer, pero dejarnos lugar para sorprendernos, para encontrar lugares que no esperábamos y que la misma gente del lugar u otros turistas que crucemos nos puedan recomendar. Pero, no importa por donde vayamos, en cada rincón encontramos arte, historia, arquitectura y cultura. Y los rincones más escondidos muchas veces resultan los más interesantes.

Por primera vez me vi obligada a hacer un viaje internacional con solo equipaje de mano, una Carry-on. Seleccionar poca ropa: funcional y canchera significó todo un desafío y a la vez un aprendizaje. Por suerte hice caso a mi novio, fue una sabia decisión dado que había que ir con la valija a cuestas de un lado para el otro en todos los transportes existentes, y caminatas por escaleras e interminables callecitas y angostos pasillos. Tal como dice el propio nombre de este equipaje; ¡CARRY ON! seguir, avanzar, soltar..de eso se trata.

Arrancamos en Madrid, ¡OLÉ!. Hacía unos 20 años atrás había estado ahí con mi familia, era invierno e incluso nos nevó. Ahora tuve la posibilidad de vivirlo de grande y en primavera, aprovechando los barcitos y cafés que la caracterizan, rodeando la Plaza Mayor. Esas calles que tantos otros caminaron. Entre sus imperdibles y repetibles; el Jardín del retiro, el Palacio Real y los Jardines de Sabatini. 

¡Oh lala París! La ciudad de las luces, de película. Me sentía una nena ilusionada con la Torre Eiffel, la visitamos de día, relajados tirados en el pasto de la plaza, y también volvimos una noche (cagados de frío) esperando que prendan sus majestuosas luces. Si bien debo admitir los franceses que crucé no me cayeron para nada bien; había escuchado el “prejuicio”, pero por mi experiencia personal, su actitud antipática era real. A cada uno que le pregunté algo, tanto en inglés como en castellano, sonriendo y muy amablemente, no me correspondieron ni la sonrisa ni la amabilidad. De cualquier modo, supimos disfrutar de sus paisajes, sus cafés, subimos a la Basílica de Sacré Coeur (aunque nunca logré pronunciarla correctamente), paseamos de noche por el Moulin Rouge, y cumplimos nuestra promesa de filmarnos cantando “Paris Summer” alrededor del Sena. 

Desde el colegio siempre me interesó la historia mundial, suelo recordar nombres, momentos y fechas aleatoriamente pero super precisas, entre ellas la Toma de las Bastilla y un lugar que siempre me apasionó fue El Palacio de Versalles. Tanto había leído y escuchado sobre este increíble lugar montado para distraer a la nobleza, ¡moría por conocerlo!. Por supuesto desfilé cual reina por el Salón de los espejos y paseando por sus jardines. Es muy loco y apasionante entrar a recorrer lugares que uno tiene tan presente y ha estudiado, es como una verdadera clase práctica de campo, y a la vez la posibilidad de jugar a ser parte de la historia, cuando el lugar y su impronta lo amerita. 

Desde París salimos en tren a un viaje en el tiempo a una época medieval. Las construcciones de Brujas (Bélgica) parecen salidas de un cuento de hadas. Ahí encontré además mi cerveza en el mundo, al menos por ahora: Brouwerj De Halve Maan, almorzamos en su fábrica unos platos exquisitos, y volvimos por la tarde por otra birra. 

"El mundo es muy pequeño para muros", es una de las frases que simboliza y resuena en las paredes del Muro de Berlín. Ciudad plagada de historias, en especial de las más cruentas y dolorosas del mundo. Cada plaza, cada esquina, cada paso, conmueve por esos millones de muertos que ahí yacen en la eternidad de sus recuerdos.

Desde el monumento en memoria al holocausto, incluso parado sobre una plazoleta de césped te encontrás sobre el viejo Bunker secreto  donde falleció el mismísimo Hitler, y a su vez a su alrededor, imágenes de películas o documentales que todos hemos visto, que parecían ficción, pero ahí fueron realidad. Y la realidad supera la ficción. 
Berlín nos sorprendió, esta vez positivamente frente a ciertos prejuicios, los Alemanes eran super amables y simpáticos, además de por suerte todos hablar inglés. Más allá de la distancia de culturas, fue uno de los lugares en que más cómoda me sentí. Nos hospedamos en un barrio muy lindo y en un hostel super amigable. 

Amo probar cosas nuevas y también amo repetir las que más me gustaron, quizás en un mundo en constante cambio, estando tan lejos de casa necesito vivir momentos y lugares que me hagan sentir en casa, sentirme habitué aunque solo sea por unos días. Y así cenamos y al día siguiente volvimos a almorzar en Hannibal, un típico restaurant y cocktailbar de Berlín.

“Todos los caminos conducen a Roma..y Roma está llena de caminos, y caminos sobre caminos, ciudades sobre ciudades, imperios sobre imperios.. El Coliseo, escenario del “Pan y Circo”, los Foros Romanos, corazón del imperio, y la Fontana di Trevi, donde obviamente tiré una moneda y pedí mis 3 deseos, de los cuales uno de ellos ya se cumplió. Por supuesto también visitamos el Vaticano, amado y odiado, controvertido pero imposible no apreciar su diseño y exuberancia. 

Un destino discutido fue Florencia, ciudad de grandes artistas. Si bien nos deslumbró la fachada de su reconocido Duomo, y disfrutamos de los artistas clásicos callejeros que lo rodeaban, no somos el tipo de turista de museos. Por eso cada viaje, cada destino y forma de vivirlo es personal. Sin dudas para quienes saben apreciar mejor la pintura y esculturas, es parada obligada. En nuestro itinerario la otra opción era Amsterdam, y para sincerarnos nos arrepentimos de nuestra elección, pero quedará pendiente dado que Europa es un viaje de ida y vuelta asegurada. 

Y hablando de idas y vueltas llegamos a Venecia. Un laberinto, de calles, canales y escalinatas. "Hay quienes adoran los laberintos para poder salir de ellos mientras yo, en cambio, prefiero perderme", palabras de María Kodama, que no podrían describir mejor mi sensación mientras nos llevaban en nuestro romántico paseo en góndola. Hubo que regatear bastante, pero no iba a irme de Venecia sin transitarla por sus canales.

Y finalmente, concluimos el viaje en Barcelona, una ciudad que me enamoró, que lo tiene todo: playa, montaña y amigos. Ahí nos hospedamos en lo de una pareja amiga, cerca de la playa. Feliz de recorrerla con amigas a pie de punta a punta, las ampollas valieron la pena para no perdernos de nada. Desde la icónica Basílica de la Sagrada Familia, el Barrio Gótico, el Montjuic, hasta los Bunkers, donde pudimos apreciar una tremenda vista panorámica de la ciudad. Incluso hicimos playa y toples en la Barceloneta. Para sumar a la lista de anécdotas, y atrevernos a experimentar esa brisa de libertad europea.

23/12/19

Un año intenso pero feliz..

2019 fue un año INTENSO pero FELIZ. De introspección personal y en especial como actriz. Un gran año de logros y satisfacciones personales. Entre ellos, ingresé al Estudio Julio Chávez como me había propuesto hace años atrás. Fui seleccionada para una obra que me encanta: Verona, y con ella retornar a mis amadas tablas. El mismo día del estreno mi novio recibía su diploma de abogado, y si bien no pude estar ahí, brindamos juntos y al poco tiempo lo acompañé a recibir su matrícula. También publiqué 7 poesías en una misma antología presentada en La Rural. A su vez bellos reencuentros con amigos por el mundo, casamientos, poder acompañar a mi sobrina en sus primeros pasos por el Jardín entre tantos momentos compartidos con la gente que amo..

La semana pasada fue la última clase de Teatro y devolución del 2019 en el Estudio Julio Chávez. FELIZ de cerrar un año intenso y hermoso junto a un grupo de talentosos compañeros con quienes disfruté tanto de compañera como espectadora, y de la mano de un maestro que valoro y admiro mucho. Pablo fue uno de mis primeros profesores y director de mi primera obra independiente, y siento fue un acierto volver a confiar en el luego tantos años. En su devolución además de sugerirme que aspectos de mi instrumento seguir trabajando, destacó la evolución y crecimiento de mi actriz. Con estas palabras cierro mi año realizada y motivada. El próximo nos toca un nuevo desafío, con el mismísimo Julio Chavez, y mi deseo para el 2020 es simplemente ¡poder aprovecharlo al máximo y estar nuevamente sobre las tablas!. 

Debo admitir que cuando me senté a hacer mi evaluación del año, lo primero que pensé es; "¡Vamos carajo, un año sin funerales!". La verdad, después de tres años consecutivos de fuertes y dolorosas pérdidas, llegando a las fiestas poder armar la mesa sin quitar ningún plato, es TODO. Para ellos que están sea en el cielo o en nuestro eterno recuerdo es que seguimos celebrando y brindando; por la familia, por el amor. Por los que se fueron y por los que estamos.. 
¡FELICES FIESTAS! 

JO JO JO