27/4/10

ESPERANDOO...al borde de la locura..

Soy una persona tolerante, al menos eso creo. Pero la paciencia y la inmovilidad no tienen mucho que ver conmigo. Prefiero caminar 30 cuadras antes de esperar un colectivo más de 5 minutos, que me digan que vaya sola algún lado antes que esperar que me pasen a buscar, pagar el doble de una entrada en un boliche con tal de no hacer la fila. Yo no soy de los que quieren un descuento, ¡yo simplemente no quiero esperar!. Me enerva rotundamente la simple idea de esperar, lo que sea: el colectivo, una persona, la comida, para entrar al boliche, al teatro, al cine, al baño. Seré ansiosa, lo se. Pero ¿por qué siempre hay que esperar? ¿Por qué siempre hay el triple de gente en el baño de mujeres que en el de hombres? ¿Cuanto podemos tardar? ¿EH? Sí, me irrité. Pero ahí estoy yo, esperando con mi mejor cara...lamentablemente en ciertos casos no queda otra que esperar. Pero ¡NO quierooo esperar! Yo quiero todo YA, listo, claro, ahora, cuando lo necesito, no después. Sin embargo..¡Para TODOO hay que esperar!. Nunca es el momento indicado. Siempre más tarde, en un rato, a futuro.

De chiquitos tenemos que esperar a ser grandes, para preguntar, que nos expliquen y entender ciertas cosas..O me van a decir que nadie les dijo alguna vez.."¡Cuando seas grande lo vas a entender! Todavía sos muy chiquito para esto y aquello..No te preocupes tenes tiempo de sobra para eso"..Pero una vez más ¡indignación!...Si te pregunto o te pido una explicación claramente es porque la respuesta ¡la necesito AHORA! De chicos estamos llenos de dudas, seguramente sería tanto más sencillo el mundo si nos las contestaran desde temprana edad, cuando surgen...y no ESPERAR como en muchos casos a que la vida nos la conteste de rebote cuando podríamos haberlo entendido perfectamente sin tener que equivocarnos y aprender a la fuerza.

De adolescentes parecemos estar en la eterna dulce espera..¿a crecer? ¿a sufrir? ¿a enamorarnos?..¡Esperamos a madurar!..Pero lo esperamos sentados sin hacer nada por lograrlo como si fuera un tren que tarda en venir. Y a medida que vamos creciendo seguimos esperando más y más..Tantas cosas que parecen inútiles, imposibles o tal vez tan sencillas. No obstante, nos dicen que en la vida hay que saber esperar, que lo bueno se hace esperar (aunque lo malo también).

Hay que esperar a que tu amiga se de cuenta que la necesitas, a que tu novio admita que se equivocó, a que tu amigo madure, a que tu mamá te entienda, a que tu papá te deje elegir por vos mismo, a que tu cabeza se ordene, a que te calmes, a que sea la hora de la comida etc etc etc y hasta el infinito..NO, NO ¡Y Otra vez NO! ¡NO quiero esperar..no puedo esperar! ¿Por qué tengo que esperar a un "horario" predefinido de comida si tengo hambre en este preciso momento? Es tan frustrante cuando me muestran una torta recién horneada con un aroma que prácticamente pronuncia mi nombre para decirme "no es para ahora, es para después de la cena"..

¿No lo entienden, no? Resulta que me tenté "aquí y ahora", y es probable que para cuando sea "la hora" ya no tenga el mismo sabor..la espera me aburrió y tuve que entretenerme con otra cosa. Por eso después es tarde, ya no tengo el mismo interés. Y así ocurre con la mayoría de las cosas en la vida para mí desde ahora, porque me cansé de esperar..No pienso esperar a que alguien madure, o cambie, o me entienda, o me ayude..porque si no lo hizo antes ya no tiene sentido perder mi tiempo esperando, ya no me sirve, ya no lo necesito. Una vez más es tarde. Tampoco pienso esperar a relajarme, calmarme o "enfriarme" para tomar un decisión drástica, enfrentar a alguien o confesar algo. No hay mejor momento para hacerlo que ese exacto minuto en el que me dominan esas exactas emociones. ¿Para qué contener toda esa bronca, histeria, sufrimiento o euforia?  Es probable que para cuando me calme ya no tenga tanto sentido. Y claro, así superamos todo, ¿no?..tranquilos, ¡esperando!. Y entonces pienso que muchos de los errores que se repiten puede que sean causa de esa espera de reflexión quizás innecesaria.

Lo más triste de la cuestión es lo mucho que esperamos cosas que tal vez nunca llegan..Como sea, yo quiero disfrutar el acá y ahora..¡"CARPE DIEM" señores! Vivir el momento..Alguien me dijo una vez que yo era de esas personas que vivían del pasado, aunque esa sea otra historia..Pero una vez que lo entendí, decidí dejarlo ir y vivir el presente. Pero ¿cómo se supone que lo haga si para todo tengo que esperar? Es como una constante expectativa del futuro. Pero no existe el futuro, porque a medida que el tiempo avanza, pase lo que pase SIEMPRE ES HOY. Salvo para TODO aquello que hay que esperar a futuro..osea que nunca va a estar en el verdadero tiempo y forma requerida, porque el día que llegue va ser otro "hoy" pero ¡yo lo quería para ayer!. No se si me explico..Ese es el problema, estamos tan pendientes del que vendrá que cuando viene ya no parece tan increíble, ahora esperamos algo más..

19/4/10

Esos Ataques de Creatividad...


Para mi la escritura es un placer de esos que podes disfrutar en cualquier momento, en cualquier lugar. Por lo cual ahora nunca olvido llevar un anotador en mi bolso. Sucede que la inspiración viene de a momentos, de pronto cuando le parece...pueden pasar días sin que se me ocurra una sola frase interesante, o tardar una semana en escribir un solo poema..y sin embargo, paff!! de golpe a la muy rebuscada se le ocurre caer en medio de mi viaje en colectivo, o mientras tomo sol en la playa, me trepo a un árbol o estoy de mochilera caminando en medio de un bosque..y bueno es así, por eso siempre fundamental lápiz y anotador a mano. Esos ataques de creatividad no se pueden dejar pasar..por algo suceden y hay que aprovecharlos!

Más allá de la inspiración que nos suelen impulsar ciertos paisajes, aromas, imágenes...en general la principal motivación suele estar en nuestros propios corazones y mentes. Sobretodo en el caso de la poesía, ya que hablemos de lo que sea, aunque hagamos referencia o describamos situaciones inexistentes, increíbles, ajenas, exageradas, particulares o generales..Siempre hay una conexión con nuestro estado, con lo que acabamos de vivir, con quienes somos y que sentimos..son nuestras emociones puestas en palabras. A veces tan indirectamente que no somos capaces de ver más allá de lo visible o sí, pero nos negamos a aceptarlo. Porque aceptar esa conexión es aceptar lo que nos pasa, encontrarnos con nuestras propias emociones lo cual nos hace vulnerables y por eso nos aterra.

Muchas veces esto nos es evidente, o probablemente conciente..Queremos contar algo que para nosotros es trascendente, que nos modifica, que nos altera..una situación, un sentimiento, una preocupación, una frustración, una alegría, un sueño..porque la escritura es nuestro medio para expresar todo aquello que por ahí no queremos contar o que contar no es suficiente. Necesitamos exteriorizarlo, sacarlo afuera, evidenciarlo, justificarlo, analizarlo y de algún modo recordarlo..pero así, por escrito..de un modo artístico. Y entonces, para mí al menos, la escritura no es solo un modo de expresión sino también un cable a tierra.


Antes de escribir esto, miraba mi larga lista de poemas y comparaba las épocas y situaciones, digamos "el contexto" en el cual los fui escribiendo..y después recordaba y analizaba relaciones, objetivos, los momentos tristes, dolorosos, y los de rotunda felicidad por los que transité..y sí, ahora es claro..cada uno de mis poemas es un reflejo de lo que sentía en aquel momento. Resulta que antes era incapaz de escribir una sola frase romántica..todos mis poemas eran tristes, lúgubres, trataban sobre frustraciones, sufrimiento, desamores, fracasos..Eran una exageración como para decir que hablaban de mi, y no todos hablaban de mi..pero como dije antes ahí están muchas de las emociones que sí me pertenecen, aunque ya no existan, aunque ahora sean otras..

A TRAVÉS DEL ESPEJO


"—Primero quiero que me digas en qué mano tienes la naranja.—En la derecha —contestó Alicia.—Ahora —dijo Carroll— fíjate en el espejo y dime en qué mano tiene la naranja la niña que ves en él.—En la izquierda —dijo Alicia.—¿Y cómo se explica eso? —le preguntó Carroll. La niña se quedó dudando, pero al fin dijo:—Si yo estuviera al otro lado del espejo, ¿no es cierto que la naranja seguiría estando en mi mano derecha?—¡Bravo, mi pequeña Alicia! —exclamó Carroll—. ¡Es la mejor respuesta que he recibido hasta el momento!"




Muchos quisieron ser como Alicia e ir en búsqueda de un lugar maravilloso donde en un bosque de otra dimensión fueran guiados por criaturas increíbles..en cambio ¡yo No!..a mi me aterraba la idea de cruzar el espejo..hasta me daba miedo el libro de niños "Alicia en el País de las Maravillas" y aún hoy me perturba ver cualquiera de sus películas..me gustan, sí, lo que me da pesadillas es la simple idea de estar sola, lejos de la sociedad, lejos de los que me quieren rodeada de seres extraños, y por sobretodo ser única en mi especie..quizás como instante sería una experiencia inimaginable, lo se..pero y si no fuéramos capaces de salir de aquel sueño...y ¿si no fuera un sueño?..

Como dijo Arístóteles el hombre es un "zoon politikon" (un animal social)..solo una bestia o un dios podría prescindir de toda compañía y sobrevivir en su individualidad absoluta..y sucede que estoy segura que ninguna de esas dos posibilidades es mi caso. Y entonces me asusta tan solo pensarlo, imaginarlo..y cuando lo imagino al mismo tiempo lo entiendo mejor..Si estuviera totalmente sola en un mundo entonces me convertiría por inercia en una Bestia. Recurriría a mis instintos más básicos (animales) para sobrevivir, para protegerme, defenderme, para intentar controlar a las demás criaturas, imponer poder..y a la vez si lo lograra eso me podría transformar en una especie de Dios allí..pero ya no sería yo..o quizás sí, puede que sola con mi mente, sin nadie con quien hablar, ni aparentar, ni pretender sería más YO que nunca haya sido en mi vida. Pero eso también me da un poco de miedo...y ¿si no quiero ser tan yo?..y si ese yo que descubro que era en el fondo ¿no me gusta tanto?..y si actúo por instinto, por impulso salvaje..esa ¿seré yo? o ¿será una reacción cual bestia para afrontar la situación en la que me encuentro?..

18/4/10

Mujeres ¿Perfectas o Auténticas?

Mujeres..¿Quien nos entiende, no?..el gran dilema universal...y sí, somos seres absolutamente controversiales..que honor el nuestro, por dios!..


Desde chicas nos instruyen en el arte de la cocina y la limpieza..a ser ordenadas, atentas y ubicadas..a no hablar ni preguntar sobre determinados temas..a no jugar en el barro que se ensucia el vestido..a estar siempre elegantes y deslumbrantes...a tapar ojeras y granitos..
a sonreír siempre por cortesía pero no excederse con la risa (¡puede quedar desubicado!)..mientras hasta los científicos dicen que reír es sano..pero ¡no! a ver si se te escapa una risita de chancho, ¡que vergüenza!..Pero ¡Ey! que es esa cara de...bueno vos ya sabes, nada de caras largas..hay que parecer amables y simpáticas..PARECER eh ahí una palabra que detesto..¿Ser o Parecer?..¿soy o parezco idiota? ¿soy o parezco bueno? ¿soy o parezco interesante?..a veces soy, a veces parezco..pero ¿!no deberían dejarnos ser...y no "enseñarnos" a parecer!?..

Pero seamos o parezcamos todas aspiramos a un mismo objetivo..ser ¡PERFECTAS!..Divas de película de Hollywood, estrellas porno en la cama, la hermana Bernarda en la cocina, con los modales de Mirtha Legrand..pero en ese constante intento frustrado por una idea imposible desde el vamos, es decir "la perfección", inexistente por definición (además del hecho que sería perfectamente aburriiidooo)..nos olvidamos de ser nosotras mismas..y nos convertimos en maniquíes, en Barbies de la sociedad, en "señoritas bien"..y vamos perdiendo lo más imprescindible y grandioso que tenemos cada una de nosotras, único e irrepetible..nuestra esencia, nuestro ser..

Lo más cómico de todo..es que en el camino hacía esa fantasiosa perfección es recién ahí cuando nos damos cuenta cuan imperfectas somos..una y cada una de nosotras (!No por ser mujeres!..!sino por ser ¡humanos!)...Somos capaces de todo y más para al menos parecer perfectas, demostramos cualidades inéditas, queremos ser buenas en todo, hablamos como si supiéramos de todo un poco, y a veces resulta que no sabemos nada. Creemos conocer los códigos y tener el manual de como ser una buena mujer y como tratar a un hombre, como si todos fueran iguales y existiera una regla memotécnica. Ok..lo admito, yo también alguna vez dije: "son todos iguales"..pero ¿saben qué?..en eso también me equivoqué. Y si ellos no son iguales, nosotras tampoco deberíamos serlo..Entonces ¿para qué seguir un "modelo" de mujer?..

Pero más de una puso piloto automático y actuó como supuso que se debía actuar..y siguió las "reglas" de alguna revista de moda barata al pie del cañón.."no llamarlo antes que él lo haga", "no besar en la primera cita", "no sentarse en el piso", "hacerse esperar", "no comer pizza con la mano en una cita", "no hablar mucho", bla bla bla...la verdad nunca fui gran seguidora de estas conductas tan determinantes..Siempre fui más del tipo impulsiva, digamos, de hacer las cosas a mi modo..o más bien como me salían. Pero juro que lo intenté alguna vez y nada de eso dio resultado.

Impulsiva o determinada en proyecto de LADY en ambos casos hice más de una vez el papel de tonta, dí de que hablar, me hicieron sufrir y perdí mucho más de lo que gané. Por eso un día me cansé y preferí ser simplemente yo nuevamente, imperfecta por naturaleza..pero perfectamente natural..disfrutar de lo que tenía que no era poco, y canalizar mis ansias y mi hiperquinecia en algo que realmente disfrutara y me hiciera bien, y entre el teatro, los viajes y la escritura me fui dejando llevar. Esto no significa que no volví a sufrir ni a equivocarme un par de veces más..

Sin embargo, ya segura de mi misma todo parecía ser más simple, menos terrible..Porque ahora podía diferenciar quien era yo..y eso nos da auto-control, y nos da poder ante cualquier situación que nos enfrentemos. Porque no hay nada mejor que ser una misma, que ser auténtica..

ARGENTINA, un país mal hablado..

Acostumbrados siempre a lo peor, con esa maldita tendencia que nos caracteriza a convertir lo malo en normal nos dedicamos a desperdiciar nuestra cultura, porque eso es lo que hacemos, ¡DES PER DI CIAR LA!.

Entre uno de los tantos atributos de nuestro extenso y bello país, nuestra lengua se destaca entre una de las más (si no es la más) rica de todo el mundo. Cuantos habremos renegado a la hora de estudiarla por la cantidad de tiempos verbales, de sinónimos, antónimos, e incluso acepciones de una misma palabra, y como olvidar el sobrepeso que generaba el diccionario en nuestras mochilas.

Lamentablemente año tras año logramos disminuir nuestro vocabulario a la mínima cantidad de palabras posibles. Tampoco me atrevería a decir que seamos un país callado o de pocas palabras, más bien diría de cortas palabras, ¡de contenido pobre y muy mal hablado!.

Vivimos en la era de la tecnología en su esplendor. Internet sobrepasó los límites de todo aquello que creíamos que jamás seríamos capaces de realizar, nosotros simples mortales. Es comprensible que la velocidad con la que nos exigen movernos los permanentes avances tecnológicos, la necesidad de simplificación y los diferentes medios de comunicación cada vez más impersonales, que suponen acortar distancias (pero generan abismos entre las personas en cuanto a sentimientos y calidez humana), nos lleven a reducir nuestras palabras, generando un nuevo lenguaje basado en abreviaciones ya casi incoherentes. Y sí, se entiende que estemos algo apurados, pero ¿tanto como para no terminar de escribir un par más de letras?.

Digamos que no somos muchos quizás a los que nos apasiona la escritura como para detenerse en estas cuestiones. Pero entonces, ¿qué decimos cuando hablamos? Puedo aceptar (de hecho compartir) que abreviemos un par de palabras (aunque luego se vuelven párrafos enteros), que utilicemos algún que otro monosílabo pretendiendo darnos a entender, aunque ni siquiera nuestra madre pueda descifrarlo, que seamos tan poco originales de repetir siempre las mismas palabras y andar consolándonos con frases hechas de algún filósofo que apenas podemos recordar su nombre.

Lo que me indigna realmente es la cantidad de insultos que puede decir una persona en una sola oración. Pareciera que estas tienen la primacía en nuestro vocabulario, como si existiera un manual exclusivo para lo que podríamos llamar vulgarmente un “boca sucia”. Es sumamente triste que pudiendo expresarnos libremente con palabras lo hagamos para agredir o maldecir. Y de a poco lo vamos admitiendo. Y bueno ¡no es para tanto, si todos lo dicen!...

Pensar que de chiquita cuando escuchaba un insulto me tapaba la boca inmediatamente y con voz de sorprendida remarcaba que eso era una “mala palabra”. Si esa inocente costumbre siguiera vigente en mí, hoy en día andaría con mi mano tapándome la boca al menos la mitad del día mientras camino por la calle e incluso aveces debería remarcármelo a mi misma. Imagínense si de verdad tuviéramos que lavarnos la boca con jabón por decir una mala palabra..

¿Por qué?

Desde chiquita me han preguntado reiteradas veces que era lo que quería hacer. Y desde entonces me pusieron infinidad de condicionamientos y límites absurdos. Que eso estaba prohibido, que aquello era inmoral, que eso otro estaba mal visto. Y siempre me torturó el ¿por qué? ¿Por qué entonces me preguntan que quiero hacer? si las posibilidades de que me fuera permitido eran prácticamente nulas. Y me ofrecían alternativas, me recomendaban otras posibilidades. Pero ¡NO! Eso no era lo que yo quería, sino más bien “lo que me convenía”. Pero aquel concepto también quedo inexplicable, latente en mi mente. ¿Por qué me convendría algo que no era exactamente lo que yo quería?.

Sofocados por lo que debemos hacer, por lo que dicen que esta bien, terminamos por ceder ante las masas; ¡ferviente defensora de la libertad!, pero hipócrita a la hora de los hechos...Y creemos o decimos hacer lo que queremos, pero son simples mentiras probablemente para auto convencernos...pero no hacemos ni mitad de lo que verdaderamente quisiéramos.

Si pudiera elegir sin una sola restricción y jugarme sin miedo alguno por todo lo que realmente quiero...mi vida sería completamente distinta, de eso no me cabe la menor duda.. Y estoy segura que no soy una loca en contra del mundo...sino que ¡el mundo nos vuelve locos y no nos deja ser quienes nosotros queremos ser! confinados a ser lo que otros esperan que seamos. Elegimos, sí... cada segundo de nuestras vidas, pero el camino más cercano a lo que queremos desviado a lo que dicen que podemos...y el poder se convierte en deber..y el deber no significa querer..

La vida..

La vida es un mundo abierto, que mientras vas creciendo vas construyendo. En la vida hay amores y desamores, pasiones y excesos, obstáculos y atajos. Es un “Jardín de Senderos que se Bifurcan”, como aquel primer cuento que leí del famoso Jorge Luis Borges, a quien le debo mi inspiración, así como también a mi querida profesora Laura Esponda con sus sabias enseñanzas que me permitieron interesarme en el arte de la escritura y conocer a aquel autor que hoy llamo ídolo.

La vida nos impone la libertad mediante elecciones, el libre albedrío no es solo un derecho, ¡es una obligación!...Debemos elegir entre lo que esta bien y lo que esta mal, entre lo que queremos y lo que podemos, y a veces elegir puede ser más difícil de lo que parece, y ¿si puedo pero no quiero poder?, y entonces muchos optamos por los impulsos...Por el dejar ser, por el dejarnos llevar. Pero nuestros impulsos generan dudas, preguntas sin responder.

La vida es una tormenta de emociones llena de falsas promesas y de sueños imposibles consumidos en vicios, pero también están aquellas alegrías duraderas y éxitos rotundos que nos llevan a creer en la utopía de un mundo feliz...

La vida puede ser dura e injusta, sin embargo hay saltos que nos facilitan el camino...llegamos por fin a nuestra meta. No es más que un juego solo hay que animarse a tirar los dados, se pierda o se gane es solo cuestión del azar. Por eso yo elijo jugarme por lo que hoy es solo un sueño. Y no le temas al que dirán, y no le escapes a la verdad, al final son palabras, que nunca dejarán de ser más que palabras, Solo palabras.