Me gusta la contradicción y los extremos; de ser completamente otra persona, de hacer lo que jamás haría, de sentir y transmitir emociones exacerbadas, tan profundas como tal vez nunca las sentí. De desprenderme de mi misma, de mis prejuicios, de mis formas, de mis sentimientos, y al mismo tiempo en esa libertad ajena expresar mi yo más intenso, ser mi versión más pura y hacerme dueña de eso que está pasando. Porque en el escenario somos y no somos al mismo tiempo. Construimos y nos construyen, destruimos y nos destruyen, infinitamente como un círculo vicioso.
La actuación es mi droga, pero de la buena. A principio de año apliqué al Estudio Julio Chávez, el cual requiere cierta formación y algo de experiencia para poder ingresar, hace 4 años había aplicado y ni me llamaron. Era una asignatura pendiente, un desafío personal. Y como todas las cosas buenas de la vida se hizo esperar pero finalmente se dio. A los pocos días me invitaron a una entrevista y finalmente quedé seleccionada. Me sentí realizada y orgullosa de mi misma.
La primera clase, nos dio la bienvenida el mismísimo Julio Chavez, con sus palabras y una primer impresión del grupo, sentí una energía super motivadora. Estoy segura que va a ser una experiencia intensa y enriquecedora de crecimiento profesional y personal. Nuestro profe es Pablo Chao, un profesor y actor que admiro y valoro mucho, habiendo sido mi profesor y director hace ya unos 7 años en La Odisea. Si bien la primera clase fueron más actividades lúdicas para romper el hielo y conoceros, ya la segunda realizamos breves improvisaciones y ejercicios de preparación del instrumento y entrenamiento de la voz.
Pero mis novedades actorales no terminaron ahí, de casualidad me crucé con una búsqueda para actrices para la obra Verona de Claudia Piñeiro, obra que realicé como muestra final el año pasado. No dude en enviar mi material y efectivamente dio frutos. El sábado pasado tuve el casting, y el fragmento a preparar era de otra obra de la misma autora para la cual también estaban audicionando, y el papel ES PARA MI; una cliente renegada con el servicio brindado por la empresa distribuidora de electricidad. Así que estudie la letra y me presenté con vibra positiva y el instrumento a disposición. Ambas obras me encantan y sería una hermosa oportunidad de volver al ruedo.
Me fui contenta con la positiva devolución del Director, ahora queda esperar la respuesta. De todos modos, si no quedo seleccionada no es ni va a dejar de ser la primera vez, no me voy a frustrar, porque se valer el hecho de haber llegado a esa instancia, la disfruté, me divertí, y se aprovecharla como parte de mi aprendizaje profesional y personal.
A su vez, una nueva escuela con otra dinámica, otros compañeros, otras exigencias es un desafío a recorrer, pero estar ahí ya para MI significa un montón, porque todo esto me reitera la importancia del esfuerzo, la perseverancia, es parte de mi crecimiento y también habla de mi carácter.
La primera clase, nos dio la bienvenida el mismísimo Julio Chavez, con sus palabras y una primer impresión del grupo, sentí una energía super motivadora. Estoy segura que va a ser una experiencia intensa y enriquecedora de crecimiento profesional y personal. Nuestro profe es Pablo Chao, un profesor y actor que admiro y valoro mucho, habiendo sido mi profesor y director hace ya unos 7 años en La Odisea. Si bien la primera clase fueron más actividades lúdicas para romper el hielo y conoceros, ya la segunda realizamos breves improvisaciones y ejercicios de preparación del instrumento y entrenamiento de la voz.
Pero mis novedades actorales no terminaron ahí, de casualidad me crucé con una búsqueda para actrices para la obra Verona de Claudia Piñeiro, obra que realicé como muestra final el año pasado. No dude en enviar mi material y efectivamente dio frutos. El sábado pasado tuve el casting, y el fragmento a preparar era de otra obra de la misma autora para la cual también estaban audicionando, y el papel ES PARA MI; una cliente renegada con el servicio brindado por la empresa distribuidora de electricidad. Así que estudie la letra y me presenté con vibra positiva y el instrumento a disposición. Ambas obras me encantan y sería una hermosa oportunidad de volver al ruedo.
Me fui contenta con la positiva devolución del Director, ahora queda esperar la respuesta. De todos modos, si no quedo seleccionada no es ni va a dejar de ser la primera vez, no me voy a frustrar, porque se valer el hecho de haber llegado a esa instancia, la disfruté, me divertí, y se aprovecharla como parte de mi aprendizaje profesional y personal.
A su vez, una nueva escuela con otra dinámica, otros compañeros, otras exigencias es un desafío a recorrer, pero estar ahí ya para MI significa un montón, porque todo esto me reitera la importancia del esfuerzo, la perseverancia, es parte de mi crecimiento y también habla de mi carácter.
